El día del décimo designio llego,
No puedo sino reír,
Cuando la calma bajo a mi vida,
Solo pude dudar que la deseaba,
Ese cambio no me gusto nada,
Y tanto desearlo.
Ese segundo agonizo,
Y tanto esperarlo,
No se que hacer con mi vida,
No se si seguir o retroceder,
Pero la calma se instaló,
Pero la risa floreció,
Y yo no la percibo aun,
No la creo aun.
Quise un cambio,
Rogué a Dios,
Le implore a él,
Y se me cumplió,
Un milagro dirán,
Una bendición dirán,
Pero no sonreí,
Solo llore…

4 Comentarios:
Creo que los camnbios siempre son buenos, y más cuando tu ya lo querías desde antes!
Quizás te tomno de sorpresa... solo tienes que tomarlo con calma y darte cuenta que la vida siempre te da muchas posibilidades para poder ser feliz con lo que se tiene.
Que todo ande bien!
besos
Ahora si que volvi mi niña
sonrie un poco mas para la perdida de la razon y entrar en una estupidez mas, las lagrimas son las mejores amigas de la poesia, porque leen mas que la risa y por eso escriben mejor
eso ultimo me lo digo una vez Gonzalo Rojas y realmente tenia razon..
un besito grande y leame nos vemos
otra cosa linkeame poh
jeje un besito nos vemos
eso pasa por rogarle a dios...
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